lunes, 5 de diciembre de 2016

Luces y geometrías.








El aula de fotografía aplicada e imagen urbana en este módulo de Otoño, trabaja en el centro de la ciudad de Granada, captando los matices de luces, materiales y geometrías del entorno urbanizado, en contraste con lo alejado y extra-urbano del resto de módulos.

Juan Diego.


sábado, 3 de diciembre de 2016

Levanta, desplaza, apoya.


El estilo de vida que llevamos, en muchas ocasiones no nos permite, o no nos permitimos, tomar diez minutos  de nuestro tiempo para desconectar de ese ajetreo constante y conectar con nosotros mismos.

Pues bien, aprovechemos nuestros desplazamientos para realizar una pequeña meditación.

Lleva tu conciencia al acto de caminar, levanta tu pie, desplázalo y apóyalo, consecutivamente un paso tras otro. Mantén tu atención en la sensación del pie en contacto con el suelo y a los movimientos que realizas con el cuerpo al caminar, acompasa con ellos tu respiración y aprovecha el fantástico entorno que nos brinda nuestra ciudad.

¡Enhorabuena, por dedicar unos minutos a la promoción de tu salud!

Vive atentamente.

Alicia.

En la Silleta del Padul.

Hoy hemos caminado por los montes y valles de Dilar, disfrutando de estos paisajes labrados por la paciencia y el agua, por entornos que verdean merced al milagro de la lluvia.

Partimos de Ermita Nueva, en el pueblo de Dilar, pueblo serrano enclavado entre la ribera del Dilar, los Alayos y las montañas del Manar. La Ermita, que se encuentra en lo alto del pueblo junto al parque del mismo nombre, data de 1796; sin embargo ésta no es la Ermita primitiva, antes hubieron otras tres. Y siempre que pasamos por aquí, es imprescindible la foto de grupo que marca el comienzo de la ruta.



Caminamos hacia el valle del Dilar con un bonito paisaje al frente: la Boca de la Pescá, el Trevenque, el Cerro de Huenes y el Picacho Alto. Vamos calentando a medida que nos acercamos al primer reto de la jornada.

Y aparece ante nosotros desafiante, la Cuesta Blanca. Entre los pinares destaca el marrón claro de su suelo arcilloso. Y es que no solo reside la dificultad en su pendiente, sino en el barro que debemos esquivar con tiento. Nada más iniciar la subida escucho: "¡Falta mucho!"

Una vez arriba, seguimos una vereda junto a una vieja tapia de piedras, sudor y sufrimientos que antaño separaba el Marquesado de Dilar del de Gojar. Es una senda muy bonita rodeada de viejos pinos bajo los cuales, tímidamente, va surgiendo el bosque mediterráneo. Inicialmente va en ascenso para, posteriormente bajar levemente hasta un cruce. Tomamos la senda de la derecha que nos conducirá hasta la Silleta del Padul. Si seguimos adelante, bajaríamos al Aula de la Naturaleza de Ermita Vieja, junto al río Dilar.

Este camino termina en una pista forestal que seguimos en ascenso a la derecha. A medida que subimos van apareciendo las raíces de los árboles arrancados por un antiguo tornado. Raíces desarraigadas por la fuerza de la naturaleza. Tras nosotros los Llanos de Dilar y la Vega de Granada.

Llegamos a una llanura donde un cartel nos indica que hemos recorrido 4 kilómetros desde Ermita Nueva y que nos restán 3,2 kilómetros hasta nuestro objetivo: La Silleta del Padul.

Tras tomar un refrigerio bajo los tímidos rayos del sol, seguimos las indicaciones tomando la senda de la derecha. Vamos ascendiendo, a medida que las nubes trepan por los cerros, hasta encontrarnos con un mojón en el que reza: "Coto del Excelentisimo Marqués de Dilar". Vestigio de otros tiempos aún no del todo superados.

Unos metros más allá tomamos una vereda más estrecha a la izquierda; nos conduce en ascenso entre salvias, tomillos, romeros y pinos viejos y achaparrados hasta lo más alto del Puerto de la Mala Mujer paso por el que los de Dúrcal iban a Granada. Las vistas son impresionantes si no fuera por que un manto de niebla grisea en todos los horizontes.




Tomamos una vereda estrecha de nuevo a la izquierda que nos guiaría a la integral de La Silleta; pero nos volvemos a desviar a la izquierda de modo que rodearemos las cimas que conforman esta peculiar silla de montar de piedra. Antes disfrutamos de un maravilloso baño de nube. Es un camino precioso que todo senderista debe recorrer.






















Volvemos a desviarnos, por estos terrenos descarnados calizos, a la izquierda por una senda que en descenso nos llevará hasta la emblemática Piedra Ventana, un capricho de la erosión. Tras disfrutar de este lugar regresamos pos nuestros pasos. Cuando la niebla lo tiene a bien, vemos la nieve entre las bajas nubes. Seguimos ascendiendo hasta situarnos en lo alto de la Silleta del Padul.



Trepamos como cabras montesas hasta subir al punto geodésico. Es emocionante encontrarse aquí, a unos 1520 metros, en este lugar tantas veces contemplado desde otros enclaves.

Tomamos ahora una vereda en descenso; rodeamos (derecha y luego izquierda) un pequeño olivar asilvestrado. Una cuesta bastante empinada nos conduce a un camino más ancho donde un cartel indica que nos hemos alejado 400 metros de la Silleta. Tomamos este camino que nos conduciría a las proximidades de la Cruz de la Atalaya; pero rápidamente lo abandonamos atravesando un prado al desviarnos por una vereda a la derecha.

Llegamos así a un nuevo indicador que nos marca que debemos aún recorrer otros 3,2 kilómetros hasta Ermita Nueva. Y lo hacemos bajando por el Barranco Hondo, una vereda pedregosa siempre en descenso que pone a prueba nuestras rodillas. Descendemos a "pijo sacao" como dice Dani, ayudándonos con los bastones de senderismo y el celebre Don Palo de Rosa.

Finalmente, sabiendo que dejamos atrás una ruta maravillosa que ha puesto a prueba nuestra determinación, llegamos de nuevo a Dilar. ¡Enhorabuena!

jueves, 1 de diciembre de 2016

Respiración Ujjayi.

A través de este audio los alumnos y alumnas del Taller de Yoga pueden practicar lo aprendido. Se desaconseja hacer el encadenamiento sin la previa revisión de las posturas por un monitor de yoga.

Frida.

lunes, 28 de noviembre de 2016

Prena.




No hay nada especial que coger, nada que estimular... porque todo está ya en el vacío; en el vacío que genera, crea y regula la vida. El vacío es la vida. Eso es prena...nuestra respiración...

Como seres humanos que somos disponemos de ciertas herramientas en nuestros procesos de conocimiento. Estas son, nuestro cuerpo y nuestra mente, ambas íntimamente ligadas por nuestra respiración.

Es la respiración la que ha de conducir al cuerpo y a la mente hacia el conocimiento del espíritu.

Frida.

domingo, 27 de noviembre de 2016

Presión con manos y dedos



Nuad Boran


El MASAJE TAILANDÉS o NUAD BORAN es una ancestral técnica de masaje que combina la digitopuntura heredada de la medicina tradicional china y los estiramientos del yoga. También se le denomina “yoga pasivo” o “yoga para perezosos”. Posee la cualidad de beneficiar tanto al que da como al que recibe el masaje.

Esta forma de trabajo corporal se realiza generalmente en el suelo, con el individuo vestido con ropa cómoda que permita el movimiento.

El masaje tailandés actúa favoreciendo el fluir de la energía en todo el organismo. Sus beneficios se perciben rápidamente mejorando la elasticidad, eliminando toxinas, corrigiendo las malas posturas y atenuando otros muchos síntomas de malestar físico y psíquico.

Miguel